• La carga de la vida me pesa demasiado

Esta es una persona del sexo femenino, ejecutiva de una empresa de publicidad con grandes presiones laborales por presupuestos, resultados y objetivos, a quien le hicieron cambio de jefe desde hace unos ocho meses, lo que le añadí otro peso a la carga que llevaba pues se trata de una jefe de las llamadas "negreras" que impone su criterio y exige total dedicación sin atender a las necesidades personales de sus subalternos lo cual ha generado varios enfrentamientos y despidos de compañeros de trabajo.

Esta paciente relata que desde hace unos seis meses se le ha agriado el genio y esto la  ha afectado incluso en su hogar,  y ha empezado a tener deseos incontrolables de llorar sin que exista aparente motivo en el momento y además idas frecuentes al médico "otra causa de conflicto en su trabajo con su nueva jefa" por dolores en los brazos, hombros, pecho o espalda.  Como resultado de esas consultas médicas tiene ahora varios diagnósticos pero el que más la mortifica es el de síndrome del túnel carpiano debido a que sus manos o dedos o ambos se duermen con frecuencia en el día o en la noche y además se le ha deteriorado la calidad del sueño pues ese dolor la despierta varias veces en la noche.

Descontando estos últimos eventos ha sido una persona saludable pero ahora va de terapia en terapia y de medicamento en medicamento sin ver una solución pues ya le hablaron de cirugía y su labor exige escribir en largas sesiones,  que ahora se le hicieron una pesadilla pues le empezaron a doler las manos a los cinco minutos de haber empezado.

En la consulta encontramos una persona con grandes signos de tensión muscular en el cuello, todos los puntos gatillo (disparadores de dolor) que se le tocan la hacen saltar, incluyendo algo que no había detectado ni  mencionado: los puntos donde se insertan los músculos de masticar están tremendamente dolorosos lo cual denota que mantiene no solo el cuello y hombros sino la mandíbula en permanente tensión, así que la primera labor es evidenciarle este comportamiento que ha adoptado como forma "silenciosa" de expresar su inconformismo con su situación laboral y que se constituye en un elemento fuerte para explicar todos sus dolores pues no hay musculo que aguante estar tensionado día y noche y esa tensión del cuello repercute en hombros y brazos, incluidas manos, lo que lleva a muchos diagnósticos erróneos de Síndrome de Túnel Carpiano y a cirugías inútiles.

La paciente empieza por buscar nuevas formas de expresar esa ira y frustración laborales contenidas mediante actividades deportivas y cambios posturales, ayudada con la osteópata, y a lograr balancear la expresión de esas emociones negativas mediante medicamentos usados según los criterios holísticos, esto es: conseguir balancear de nuevo el organismo para que  dotado de las herramientas necesarias para enfrentar los cambios de su vida, disminuya las tensiones musculares innecesarias y perjudiciales y empiecen a desaparecer los dolores, no porque haya recibido analgésicos, sino porque la causa primaria: tensiones musculares perjudiciales derivadas de situaciones de tensión emocional negativa, fueron erradicadas.

  • Sufro de la piel para que me acaricien

Niña de un año de edad, viene con ambos padres a consulta,  recién salida de hospitalización por crisis asmática severa que se le desató recientemente.

Es una niña que se ve bastante inquieta  y continuamente demanda atención, lo cual mantiene con constante conflicto a los padres: el papá es partidario de "soltarla" un poco, la mamá no espera a que haga un ligero gemido cuando ya está encima preguntando asustada qué le pasa.
Los padres están separados actualmente, cada uno vive con sus respectivas familias padres pero la niña permanece con la mamá.  El desarrollo de la niña es normal pero ha tenido múltiples manifestaciones de alergia a alimentos, incluida leche de vaca, desde muy temprano y se han ido agudizando los síntomas, al punto que, en la actualidad, presenta casi la totalidad de la piel de la cara, brazos y piernas con aspecto de quemadura severa de sol, enrojecida y con costras amarillentas  y múltiples manchas en el resto del cuerpo, más o menos de las mismas características que le pican de forma tal que se hace sangrar la piel al rascarse.

La cara es pálida, en las pocas áreas que no están afectadas, y tiene grandes ojeras y con constante escurrimiento de secreción nasal de aspecto claro.

Está consumiendo una mezcla de medicamentos que ha venido "heredando" de los múltiples intentos fallidos de tratamiento que le han realizado tanto de medicina convencional como de las llamadas terapias alternativas.

Después de un cuidadoso análisis se concluye, entre otras cosas, que su problema básico de alergia, en relación muy cercana con la inestabilidad del núcleo familia, sufría lo que se denomina en medicina holística  "una metástasis" por el  uso de medicamentos supresores, de forma tal que la alergia de la piel inicial, muta hacia un problema respiratorio más severo y que pone en peligro su vida, pues es el efecto que se suele dar cuando el cuerpo trata de expresar por una vía un problema y esa vía se corta de manera violenta como lo hacen muchos medicamentos convencionales y aún los llamados naturales, cuando se usan mal.

En esta niña se busca "reforzarla" para aguantar mejor desde la perspectiva emocional la sensación de ruptura de su familia y, por otra parte, desintoxicarla de los efectos supresores e intoxican tés del revuelto de medicamentos recibido hasta ahora y la respuesta fue casi que inmediata: se hizo  una niña más tranquila y menos dada a estar solicitando de manera agotadora, atención, y sus placas de "quemadura" de la cara y extremidades se fueron haciendo cada vez más normales. Vale aclarar que la medicación usada, lo es desde la perspectiva de la medicina holística. No se trata de los  medicamentos de las alergias o de los mocos o para tranquilizarla: son medicamentos orientados a restaurar el balance perdido tanto en su entorno emocional como de su reactividad y eso es lo que permite que el cuerpo ponga a andar sus propios mecanismos de auto-restauración.


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