Puede afirmarse sin dudas que la gente reconoce con más facilidad una fotografía de la superficie de la luna que una del interior de su intestino. Y es que esos siete metros escasos de territorio son algo desconocido con el agravante que a pocos les interesa conocerlo, sin ser conscientes que es un protagonista de primera línea de su salud.
El sistema digestivo es un ecosistema en toda la extensión de la palabra, donde coexisten elementos vitales para el sistema nervioso e inmune del ser humano.
Si se raspa el contenido del intestino y se examina al microscopio, se encuentra una increíble cantidad de bacterias: es un uno seguido de doce ceros!, en cada gramo de ese contenido.
Este grupo de bacterias se conocen como flora tiene una importancia fundamental tanto en salud como en enfermedad. La siembra de estas bacterias buenas se inicia desde la lactancia y se mantiene a lo largo de la vida, en un estado que depende de muchos factores: la alimentación, la cantidad de líquido consumido, el consumo de medicamentos convencionales incluidos antibióticos y laxantes, que lo cambian para mal- dramáticamente y, por supuesto, el estado emocional, ya que el estado de ánimo influye en la forma en que se mueve el intestino y esto, a su vez, en las bacterias que viven en el.
El acido que proviene del estomago y el movimiento que se hace para completar el proceso digestivo, en el intestino delgado, limitan la población bacteriana de esa porción del intestino.
En la medida que el intestino delgado se va haciendo grueso, es decir colon, van cambiando el tipo de bacterias contenidas, en circunstancias normales. (1)(2)
La flora bacteriana está compuesta por residentes que se encargan de hacer muchas tareas digestivas y de producción de sustancias benéficas que el ser humano normal, no puede hacer solo, y esas bacterias las hacen por nosotros en un intercambio por permitirles vivir all (3)(4):
- Modificación benéfica - cualitativa del intestino.
- Contribuyen a moler cascaras vegetales y volverlas nutrientes.
- Por la misma vía, producen vitaminas esenciales para la coagulación normal de la sangre
- La producción de algunas grasas muy especiales (ácidos grasos de cadena corta) esenciales para el sistema nervioso.
- Desintoxican de algunos productos de otras bacterias no buenas - o sustancias ingeridas que pueden volverse toxicas.
- Ayudan a controlar la fermentación y, por ende, la producción de gases.
- Crean un ambiente acido en el colon que dificulta el desarrollo de aquellas bacterias que pueden causar enfermedades (patógenas).
- También producen las llamadas bacterocinas, que actúan como antibióticos naturales e inhiben a las bacterias patógenas.
- Estimulan el sistema inmune, especialmente el intestinal.
- Sintetizan algunas vitaminas del complejo B.
Las infecciones persistentes por alimentos mal manipulados o el uso indiscriminado de antibióticos alteran de manera apreciable el tracto intestinal al punto de llevar a una inmunodeficiencia secundaria, que implica un ciclo funesto de enfermedad diarreica y/o estreñimiento que desestabilizan de forma temporal o permanente algunos componentes de la inmunidad e incrementan la susceptibilidad a las infecciones.
Esa mayor probabilidad de infecciones, lleva a malnutrición que perpetua ese ciclo vicioso de diarrea, malnutrición, más infecciones, etc. y aumento, de paso, de la población de bacterias malas, en detrimento de las buenas, alteración de los movimientos normales de los intestinos, colon incluido.
La invasión de bacterias produce cambios que hacen que el tapete que recubre el intestino (mucosa), se vuelva un mal colador que permite el paso de sustancias que causan o facilitan las alergias y otras toxinas que van a parar al resto del organismo (5) donde se pierden las propiedades de selectividad de la superficie de la mucosa intestinal, de defensa, que se les olvida discriminar adecuadamente entre las bacterias que deberá haber y aquellas que llegan de fuera a hacer daño (6).
El papel beneficioso de las leches fermentadas se conocía desde hace varios siglos, pero no fue hasta 1908 cuando el científico ruso Ilya Ilich Metchnikoff enfatizó los beneficios que proporcionaba el yogur a los pobladores de los Balcanes, investigación que le representa el premio Nobel de medicina en ese año.
Los Prebióticos (pro: a favor; BIOS: vida) son microorganismos y compuestos que participan en el balance y desarrollo microbiano intestinal (7)(8)(9)(10).
La protección de estos microorganismos se lleva a cabo mediante dos mecanismos: el antagonismo para impedir la multiplicación de los patógenos y la producción de toxinas buenas que les dificultan a las bacterias malas su acción perjudicial. Igualmente, tienen una acción dramática sobre el conjunto de la función inmune del organismo, pues funcionan como verdaderas vacunas a las buenas (11).
Por su función protectora, se pueden comparar a antibióticos, sin los efectos dañinos de estos, con efectos protectores en afecciones como diarreas, vaginitis, infecciones recurrentes del tracto urinario, desordenes inmunológicos, intolerancia a la lactosa, grasas de la sangre elevadas y alergia alimentaria e, inclusive, asma y cáncer de mama (12) (13).
Muchas de las supuestas intolerancias que hacen que las personas terminen recibiendo instrucciones de su médico con extensas listas de cosas que no pueden comer, realmente están expresando una alteración significativa de esta población bacteriana del intestino, de manera que, al corregirlas, las intolerancias desaparecen como por arte de magia.
Las propiedades de modulación de la inmunidad, de las bacterias presentes en leches fermentadas como kumis o yogur, en humanos han sido descritas por varios grupos de investigadores, recientemente se prov. en un grupo de voluntarios sanos una leche fermentada suplementada con varios tipos de bacilos fermentadores de leche (lacto bacilos) y luego se mide la capacidad de las células de la sangre para comerse las infecciones, esta se encontró aumentada en ambos grupos y coincida con la colonización fecal por bacterias acido lácticas que permanecieron en el intestino 6 semanas después de haber consumido el producto (14).
Se estudio el efecto del yogur frente a distintos compuestos que pudieran producir cáncer en el colon y se encontró protección cuando se consumía yogur (15).
Los prebióticos son esas cascaras y las envolturas vegetales que se incluyen en una dieta normal, comestibles como la que tienen los granos (maíz, garbanzo, arveja, etc.), las frutas (cascaras de uva, manzana, uchuvas, etc.) que nuestro intestino no puede digerir, pero les caen de maravilla a las bacterias beneficiosas pues las alimentan y les permiten darnos todas esas sustancias maravillosas de las que hemos hablado.
Así que, a consumir fermentados: kumis, yogur, masato, (naturales, sin conservantes, colorantes y demás) para aportar un elemento más que sustente la salud y salud!
Bibliógrafa
1-Roberfroid M. B. El rol de los prebióticos en la alimentación humana. Nutrición. Nestlé. Año 2. No 3. 2000. P6-11
2-Heller S. Micro flora del tracto gastrointestinal en el niño. Simposio sobre Utilidad de los prebióticos en el manejo de las diarreas. Revista de enfermedades infecciosas en pediatra. 1998 Vol XI, número 6, p 179.
3-Suarez L ; Perdomo M; Escobar H. Micro flora bacteriana y ecosistema intestinal. Fisiopatología del intestino delgado contaminado. Diarrea aguda. Medio Ambiente en España. GEN. 1994, 48 (2): 61-64.
4-Wind P. La flore intestinale. Synthese Med, 1994 624: 22-24.
5-Arbo A; Santos JI. Diarrheal deseases in th inmunocompromised host. Pediatr Infect Dis J . 1987 6: 894-906.
6-Blum S et al. Intestinal microflora and the interaction with inmunocompetent cells. Antonie Van Leeuwenhoek. 1999 jul-nov 76 (1-4): 199-205.
7-Lilly DM, Stillwell RH. Probiotics growth promoting factors produced by microorganisms. Science 1965, 147. P747-748.
8-Fuller R. Probiotics in man and animal. Journal of Applied Bacteriology. 1989, 66 365-378.
9-Penna FJ. Diarrea y Probioticos. Simposio sobre Utilidad de los probioticos en el manejo de las diarreas. Revista de enfermedades infecciosas en pediatría. 1998, Vol XI, número 6, p 182.
10-Pardio Sedas VT y cols. Los prebióticos y su futuro. Archivos Latinoamericanos de Nutrición. 1994 vol 46 No 1 p 6-10.
11-Schiffin EJ et al. Immune modulation of blood leukocytes in humans by lactic acid bacteria: criteria for strain selection. J Dairy Sci Aug 1997, 66 (2): 515S-520S.
12-Mombelli B, Gismondo MR. The use of probiotics in medical practice. Int. Antimicrob Agents 2000. 16 (4) 531-536.
13-Mc Farland LV. Beneficial microbes. Health or hazard?. Eur Gastroenterol Hepatol 2000, 12 (10) 1069-1071.
14- Schiffin EJ et al. Immunomodulation of human blood cells following the ingestion lactic acid bacteria. J Dairy Sci 1995 Mar, 78 (3) 491-497.
15- Haller D et al. Activation of human peripheral blood mononuclear cells by nonpathogenic bacteria in vitro evidence of NK cells as primary targets. Infect Immun 2000 68 (2): 752-759. |